miércoles, 30 de mayo de 2012

Sanabria, Pozzi y otros impresentables.

El caso  Claudia Sanabria -“militante social”, concejal y beneficiaria del Plan Argentina Trabaja-, más mediático que otra cosa -como todo “hecho político” contemporáneo-, dividió tajantemente a los opinólogos políticos locales.


Uno de ellos, liderando el top ten de versados en opinología, Leandro Pozzi, sumó sus opiniones al tema. En su artículo “Concejales, dietas, planes, gorilas” (desde hace unos cuatro años no puede faltar el calificativo “gorila” para referirse a quien no tiene la más mínima intencion de creer en la insostenible y gastada mentira oficialista),  tiró frases como estas que bien podrían ser una breve descripción de la partidocracia concordiense, la progre y la no tanto:

“El comunicado del Movimiento Evita, sin embargo mueve a la risa a quien suscribe (Pozzi)”... “Igual de impresentable fue la misiva de Proyecto Sur”…”No deja de llamar la atención que pretendidas siglas de izquierda busquen hacer política de cualquier modo”...”una militancia de izquierda que sin perspectiva de poder suele apelar al escrache de las redes sociales…”.

Nihil novum sub sole. Es cierto. Que en general estos grupos se caracterizan por su rabiosa impresentabilidad ya estamos de sobra enterados. Y cada vez más ridículos a medida que se les va agotando el “discurso” y el reciclaje va dejando de surtir efecto. De lo cual tampoco se escapa el mismo Pozzi si se lee el resto del artículo, plagado de los lugares comunes pro-kirchneristas. Viendo el título nomás ya nos podemos ir haciendo una idea de hacia donde va la cosa. Jamás van a advertir que no hay nada más gorila que la ideología progresista y “derechohumanista”.  

Es cierto también que hay en nuestra realidad sociopolítica cosas mucho más graves, estructurales, de régimen o sistema –sistema del cual forma parte Sanabria y su fuerza política, los que la defienden y la cuestionan-, cuantas cosas de las que "el Soberano" ni se entera; y que quizá muchos de los que la critican a Sanabria sólo lo hacen porque no les tocó a ellos ocupar ese lugar y sangran por la herida o motivados por alguna mezquina interna entre roñosas camarillas. Como también es cierto que la concejal mintió sobre el asunto en su intento de defensa, lejos de arrepentirse por su falta. En resumen, que hay cosas más graves, hay cosas más graves. Y la concejal no obró conforme al cargo que ocupa y a lo que representa. Como dijo el concejal Zadoyko “Sanabria se equivocó, pero lo malo es que no lo reconoció”. Y se equivocó en un momento en que la situación viene mal para muchos y estos mamarrachos se presentan como garantes de la justicia social.

Pero resulta que el caso de la concejal Claudia Sanabria no sería el único de la misma naturaleza en el HCD de Concordia, por lo que publicara el diario El Heraldo en su edición del día sábado 26/05, refiriéndose a la concejal “Nené”. Para colmo de males salen a la luz justo cuando en la provincia se detienen obras públicas precisamente por falta de fondos, y estos señores/as deberían, por lo menos, dar el ejemplo de honestidad y austeridad a todo el pueblo argentino. ¿Si no para qué están donde están? Lo cual es muy difícil no relacionarlo con lo que pasa en la Administración Pública a nivel nacional (Yoklender-Gorkin, Bonafini, Budú, Jaime, Micelli, Cirigliano -empresario K de TBA-, Kirchner -enriquecimiento ilícito, “sobreseído” igual que Menem-, etcétera), que como bien ya se la definió no es más que “menemismo con derechos humanos”.

Mucho garganteo por la verdad, la memoria, la justicia, los derechos humanos, la distribución de los ingresos, Malvinas, la nacionalización de YPF y la lucha antimonopólica…pero el saqueo y el chorreo (espiritual-moral-material) de esta nueva oligarquía partidocrática está a la orden del día. Y eso sí es grave.

Todo esto podrá sonar muy “gorila”, pero la única verdad es la realidad.



martes, 29 de mayo de 2012

Dichos gastáldicos, dichos bonélicos.

¿Te acordás hermano...los dichos aquellos? 

El pasado 24 de mayo el Prof. Rubén Bonelli dio su testimonio en el marco de la causa “Harguindeguy y otros”. Según parece a varios dejó admirados por la calidad de su declaración y así lo hicieron saber.



En relación a este extraordinario hecho el diario EL Heraldo no se pudo contener y publicó lo siguiente:


“La declaración en la causa Harguindeguy, por delitos de lesa humanidad, que efectuó el Delegado de Derechos Humanos en la costa del Uruguay, Prof. Rubén Bonelli, mostró un trabajo impecable que se ha venido haciendo silenciosamente desde hace años. Lo llamativo del caso es que con su testimonio y aporte de documentación se abrirían dos causas más que implican al menos a unas 30 personas perjudicadas por la dictadura militar en nuestra ciudad”.

Por su parte el primer diario digital de la región de Salto Grande -único "mérito" que parece ostentar- “Diario Junio Digital” informó lo siguiente:


“El último en brindar su testimonio fue Rubén Bonelli, quien se desempeña como Subsecretario de Derechos Humanos de la región…A continuación narró la detención de la que él fue víctima junto con otros compañeros el 11 de mayo de 1980. Dijo que fueron detenidos por personal de la Policía de la Provincia y que también había dos personas de traje que participaron del operativo. Al respecto dijo que gracias al accionar del doctor Roque Mario Tito y del periodista Claudio Gastaldi que hicieron un Habeas Corpus ellos dejaron de ser detenidos clandestinos y pasaron a ser detenidos legales”.


Hasta acá todo muy lindo. Impecable trabajo del secretario de derechos humanos. Pero hete aquí que en la edición digital del 24/03/2005 de Análisis Digital nos topamos con una nota del periodista de Concordia Claudio Gastaldi (diariojunio.com) titulada “La dictadura no une, divide”, donde su autor expresa lo que sigue:


“En el medio y como el diablo, el gobierno metiendo la cola a través de inescrupulosos operadores como el inefable Rubén “Mengue” Bonelli y el reaparecido Tilo Santich, dispuestos a cualquier mandado execrable por un mendrugo”.


Así nomás, sin anestesia. Confesamos que Gastaldi nos dejó a todos con muy pocas ganas de creer en los dichos "bonélicos".

Nos preguntamos, entonces, ¿seguirá pensando lo mismo C. Gastaldi?, o sea, ¿sigue siendo Bonelli ese “inescrupuloso operador” que corre tras un mendrugo sirviendo a un diabólico gobierno? Así como afirmó Bonelli en su declaratoria que “Dasso sabe muy bien dónde están, ¿Gastaldi sabe muy bien de lo que escribe -o escribió-?

Cosas que pasan.


Libertad para un patriota. Por Alberto Buela

Otro preso del “gobierno nacional y popular de los kirchners y los cámporas”. 

El 23 de mayo de 2012 fue detenido Enrique Graci Susini, conocido por los amigos como el Mono Graci.   No somos nosotros los que en mejores condiciones de hacer la apología de Enrique, porque hay otros amigos y compañeros que lo conocen mucho más. Nosotros solo lo conocemos desde 1971/72, hace sólo cuarenta años.
Estuvo preso durante la dictadura militar pues cuando fue a entregar su cargo de jefe de policía de San Juan en el gobierno de Eloy Camus le dijo al mayor que lo detuvo: Uds. son unos gorilas se van a robar todo.
Fue jefe de campaña de Italo Luder en el 83 y tuvo que exiliarse en Méjico y Uruguay perseguido por el liberal de Menem. Además en el 55 se tuvo que exiliar con su padre y familia en Venezuela. De modo tal que del Mono, como cariñosamente lo llamamos los amigos, siempre tuvo que bailar con la más fea.
Ahora, en el atardecer de su vida, está orillando los setenta años, gozando de la magra jubilación mínima (258 dólares por mes o 1.600 pesos), viene el gobierno “peronista” de Cristina Kirchner y lo mete preso.
Él que estando en la cárcel en la celda pegada a la de Dardo Cabo, escuchó cuando éste le anunció cuando lo sacaron de la celda: Mono, me van a fusilar. Él, va preso por el “gobierno nacional y popular de los kirchners y los cámporas”.
Es una injusticia que clama al cielo.
No se van a levantar voces mediáticas reclamando por la libertad de un patriota. Un luchador de la causa nacional y popular. Un hombre insobornable. Un testigo irrecusable de la decadencia argentina. Un hombre incorruptible. Un testigo de la verdad. Un hombre que puede decir como le dijo Juan de Garay a Felipe II: “nada me reconoce el Consejo de Indias a un hombre que dio cuarenta años abriendo puertas a la tierra en América, en tierra de pobres”.
El Mono se va a reponer de esta porque es un hombre íntegro. Es un spoidaius griego y un vir romano.
Y estos hijos de puta que hoy lo metieron preso, vendrán, pasados los años, a explicar que ellos no tuvieron nada que ver.
¡Viva la Patria! ¡Viva el peronismo como revolución inconclusa!. ¡Viva la revolución que todavía tenemos que terminar!

 

 

domingo, 27 de mayo de 2012

Con las manos en la lata me agarraron...

Concejales de consigna "nacional y popular",
de mi parte les propongo vayanse a cag...

Al mismo tiempo que en la provincia por falta de fondos se paran las obras de la autovía de la Ruta Nac 14 y se continúa sin prisa pero sin pausa con la gigantesca farsa de los juicios "por la verdad", en uno de los cuales el Prof. Ruben Bonelli mostraba su "impecable trabajo que se ha venido haciendo silenciosamente desde hace años", alguna pícara señora silenciosamente sin rendirle cuentas a "su pueblo", digna discípula de Hebe y Carlotto, representante del descaro y el verso, devenida funcionaria pública sin otro mérito aparente que el de ser pariente de desaparecido, sigue estafando al pueblo de Concordia al que supuestamente representa, si total...

Dice diario El Heraldo: "Los comentarios sobre la incompatibilidad de cobrar dieta de concejal y otros sueldos continúan al por mayor (Leer la ley orgánica de municipios 10.027 artículos 72 inciso F y 73). Otra concejal con 3 A en su apellido, también estaría siendo sindicada como la de mayores ventajas de multisueldos, no solo personales si no también de sus hijas y yerno. Una hija y su pareja contratados en el Concejo, pero asesorando desde Córdoba, la restante, como un gesto más de su corazón, en planta permanente. (Son 3 mujeres con 3 A en su apellido, por eso le dejamos algunas pistas más de los dimes y diretes, para que usted pueda develar de qué se trata)".

Después de estos casos lamentables ocurridos en la actividad política concordiense ¿habrá quienes digan todavía que a la politica le falta más participación femenina, es decir, más igualdad y menos discriminación?, ¿para qué?.

A todos estos estafadores del pueblo y del Estado, ¿quién los va a juzgar? ¿Enfrentarán a los tribunales de la justicia democrática cuando tengan que dejar sus cargos en la función pública? ¿Para esto quieren la sacrosanta democracia?

martes, 24 de abril de 2012

PRIVATIZAR O NACIONALIZAR: ESA ES LA CUESTIÓN

Muchos argentinos sintieron revivir el fervor nacionalista después de que la presidente Cristina Kirchner hiciera su sorpresivo anuncio de la nacionalización de YPF luego de veinte años de control por parte de la petrolera española Repsol. ¡Los españoles, británicos y los medios de difusión occidentales están furiosos con la Argentina! El presidente de Repsol, Antonio Brufau, indicó que Argentina “tendrá que pagar el precio correcto por estas acciones equivocadas”. La calificadora de riesgos Moody redujo la clasificación de la acción de YPF de B3 a Ba3; el 'premier' español, Mariano Rajoy, declaró que Argentina se “enfrentará al aislamiento diplomático y a la paralización de las inversiones”. ¿De qué se trata realmente? En primer término, no nos dejemos confundir por el discurso aparentemente “nacionalista” de la presidenta Kirchner, ya que para poder expropiar y nacionalizar a YPF hoy, fue primero necesario privatizarla ayer. Eso ocurrió en 1992 bajo la presidencia del Carlos Menem, y fue debidamente orquestado por su ministro de economía Domingo Cavallo dentro del marco de la capitulación argentina ante los Dueños del Poder Global, según lo describiéramos recientemente en:http://actualidad.rt.com/mas/blogs/salbuchi/blog_38194.html. En aquel entonces, para poder privatizar YPF a favor de Repsol de España, Menem necesitaba contar con el apoyo de las ocho provincias argentinas productoras de petróleo, una de las cuales es la de Santa Cruz, en el sur patagónico, cuyo gobernador por esos días era Néstor Kirchner, mientras que su esposa (y actual presidenta) Cristina, era diputada nacional por Santa Cruz. Los Kirchner prestaron su acuerdo a apoyar la privatización predatoria de YPF si el gobierno Menem le pagaba a Santa Cruz 654 millones de dólares en viejos royalties mal liquidados de YPF. Menem y Cavallo rápidamente prestaron su acuerdo; los Kirchner recibieron sus 654 millones de dólares en abril de 1993, que inmediatamente sacaron del país depositándolos en bancos extranjeros en paraísos fiscales y…. ¡desde hace 19 años que no se sabe nada más de ellos! No habrá de sorprender, entonces, que ello coincidiera con el inicio de la carrera política super-meteórica de los Kirchner, y su repentino y grosero enriquecimiento personal. Desde hace años, una parte importante y creciente de la opinión pública argentina viene presionando para que se lleve a cabo una investigación seria y profunda respecto de qué pasó con aquellos cientos de millones de dólares –auténticos “desaparecidos” de los Kirchner– mas nada se ha logrado: los tribunales argentinos, diversas ONG locales como Poder Ciudadano, el Defensor del Pueblo, la Oficina Anticorrupción y los multimedios locales jamás quisieron saber nada con meterse en este asunto. ¡Así son las cosas bajo la “democracia” argentina! Muchos sospechan que gran parte de aquellos fondos desaparecidos fueron reciclados y se los trató de blanquear hacia fines de 2007, cuando los Kirchner –en extraña sincronización con Repsol que luego de años de expoliar a YPF quiso tomar cierta distancia, dadas las enormes inversiones que la explotación del petróleo tipo 'shale' demandan– maniobraron para que el 14,9% de las acciones de YPF fueran vendidas a Eduardo Eskenazi, banquero local, financista y socio informal de los Kirchner. Al poco tiempo, en febrero 2008, otro 10,1% fue adquirido por el Sr. Eskenazi, llevando sus tenencias en YPF al 25%: un jugoso negocio para él (y sus “desconocidos socios”), ya que vienen 'pagando' por esa inversión… ¡con los beneficios de la propia YPF! Los “amigos” españoles de los ingleses Muchos observadores dentro de la Argentina y en el exterior creen ver una conexión entre Repsol y el Reino Unido; más puntualmente con la petrolera británica British Petroleum, pues Repsol pudo haber actuado como una suerte de testaferro de los ingleses viabilizando elegantemente la privatización de YPF en 1992 a intereses británicos. Claramente, hubiera quedado muy feo que YPF, perla de la corona de empresas públicas argentinas y símbolo del fervor nacionalista argentino, se hubiera vendido a los “piratas ingleses que usurpan nuestras Islas Malvinas”. ¡Cuán oportuno entonces que los amigos españoles de los ingleses aparecieran en escena! Después de todo, España es la 'Madre Patria' de Argentina, ¿no? Claramente, España jugó un papel geopolítico fundamental en el “proceso privatizador” menemista, seguramente reflejando los vínculos tradicionalmente estrechos que existen entre Borbones españoles y Mountbatten ingleses. En aquél momento, el caso prueba -el leading case, como dicen los norteamericanos– para iniciar el proceso de privatizaciones fue cuando la línea aérea española Iberia 'compró' a Aerolíneas Argentinas: ¡insólita privatización considerando que Iberia es una empresa del Estado español! En fin: un detalle nimio que no evitó que Iberia inmediatamente procediera a vaciar y destruir a Aerolíneas Argentinas, llevándose de vuelta a la 'madre patria' repuestos, turbinas, aeronaves, simuladoras de vuelo de alta tecnología… Un despreciable robo perpetrado por godos ingratos que olvidaron que la Argentina de Perón le dio de comer a la España de Franco luego de la Segunda Guerra Mundial y… ¡un mal presagio para la pobre YPF! ¿Quiénes son realmente los dueños de YPF? Con esta expropiación por parte de Cristina Kirchner, los dueños de YPF quedarían como sigue: 26% del Estado Nacional Argentino; 25% de las ocho provincias argentinas productoras de petróleo; 24,5% del grupo financiero local Eskenazi, íntimamente ligado a los Kirchner y su tropa; 6,0% de la Banca Lazard Freres; 5% de Eton Park: Goldman Sachs, Minsich, Rosemberg; 2% del Grupo Werthein y 6,5% de Repsol. Resulta interesante observar que esta estructura accionaria dejaría el 44% de YPF en manos de entidades salidas del más íntimo riñón áureo de las finanzas internacionales, que mantiene notorios apetitos geopolíticos y territoriales sobre la Argentina, notablemente aquellos relacionados con el sionismo. YPF: la 'Vaca Lechera' de Repsol Los argumentos oficialmente esgrimidos por la presidente Kirchner para expropiar YPF dan cuenta del vaciamiento perpetrado por Repsol, que expolió los activos financieros de la empresa, la falta de inversión e insuficiente producción y exploración que terminó obligando a la Argentina a importar combustibles. El decreto presidencial se refiere a “la estrategia de carácter predatorio ejercida por Repsol como controlante de YPF, que tuvo serias consecuencias para la economía nacional y seguramente se profundizará si el Estado no toma intervención en el funcionamiento de la Empresa”. Es verdad: hasta ahí todo bien, pues Repsol efectivamente le impuso a YPF una “estrategia de reducir sus niveles de producción”, generando así por primera vez en 17 años un déficit comercial en materia de petróleo y gas, que le costó al país más de 3.000 millones de dólares. En verdad, en 1997 YPF proveía el 42% del petróleo argentino y el 35% de su gas mientras que en 2011, esos niveles habían caído al 34% (petróleo) y 23% (gas). Según da cuenta un despacho de la agencia de noticias británica Reuters fechado el 16 de abril, en 1999 Repsol tomó la “decisión desastrosa” de fusionarse con YPF, ya que al poco tiempo, en 2001 y 2002, Argentina cayó en el peor colapso financiero de su historia. Eso “hizo que YPF, de ser la 'perla de la corona' de Repsol terminara siendo un torpe albatros, aunque siguió brindándole a Repsol sustanciales flujos financieros que reinvirtió en otras partes del mundo. El uso y abuso que hizo Repsol de YPF utilizándola como 'vaca lechera' ('cash cow') irritó al Gobierno, y la venta parcial de la empresa no mejoró las cosas”. De manera que “Repsol prefirió expoliar a YPF llevándose sus dividendos en lugar de invertir en la misma”. Nacionalización: ¿por qué justo ahora? Como con todo tema complejo, el caso de YPF no puede definirse en términos absolutos como blanco o negro. Sin embargo, sopesando un cúmulo de factores, se puede decir que la decisión de Kirchner de nacionalizar y expropiar YPF conforma una decisión correcta (debido a que la Argentina debe ejercer control soberano sobre sus reservas e ingresos petrolíferos), tomada por las personas equivocadas (dado que los Kirchner son directamente responsables de haber permitido y posibilitado la catastrófica y fraudulenta privatización de YPF a favor de Repsol hace 20 años, por cuyo comportamiento fueron compensados con una enorme cantidad de dinero por Menem y Cavallo), y por las razones equivocadas (los Kirchner necesitan imperiosamente acceder a los flujos financieros y garantías de YPF para que la Argentina pueda seguir pagando los montos crecientes y cada vez más impagables de su deuda pública, lo que coloca a la Argentina más y más bajo el control férreo de los poderosos del dinero global). Sucumbiendo ante las demandas de los mega-bancos globales, en lugar de llevar a cabo una profunda y completa investigación de la Deuda Externa argentina –cuyas raíces se remontan el régimen ilegal cívico-militar que usurpó el poder entre 1976 y 1983, y buena parte de la cuál puede declararse como 'Deuda Odiosa' bajo la ley internacional– los Kirchner prefirieron el camino más fácil de seguir pagando y pagando… Es así que a medida que se les fueron secando sus fuentes de dinero para pagar la deuda, se vieron obligados primero a nacionalizar los fondos de pensiones AFJP en 2008, y luego a usar cada vez más las reservas del Banco Central. Nuevamente, dos medidas soberanas correctas, tomadas por las personas equivocadas y por las razones equivocadas. Jugando con fuego… Lo que Cristina Kirchner y sus acólitos parecen olvidar en todo esto es que si en materia de petróleo un país empieza a andar a los empujones con el Reino Unido, los Estados Unidos y la Unión Europea, eso puede generarle muchos y gravísimos problemas. Últimamente, Kirchner ha levando su iracunda vocecilla quejándose de la explotación ilegal británica del petróleo en la plataforma continental argentina cerca de las Islas Malvinas…; ahora, nacionaliza YPF. Todo ello en momentos en que las potencias occidentales han dejado muy en claro ante el mundo entero su decisión de militarizar íntegramente sus estrategias mundiales de acceso y control de fuentes petrolíferas (si no me creen, pregúntenles a Irak, Libia, Afganistán o Irán). Para colmo, simultánea e incoherentemente, la Sra. Kirchner también le envía al Reino Unido y a los Dueños del Poder Global fuertes señales de que Argentina tiene vocación pacífica y que jamás se le ocurriría estructurar fuerzas armadas disuasivas mínimamente creíbles: todo ello es música para los oídos británicos, estadounidenses y europeos. En conclusión, o Cristina Kirchner es muy inocente y tontorrona o… quizás esté jugando un rol mucho más sutil dentro de una vasta estrategia global de los dueños del poder mundial, siempre atentos a aprovechar alguna 'excusa' para intervenir militarmente en todo lugar donde quiera que haya importantes recursos petrolíferos.
Por: Adrian Salbuchi Tomado de: http://actualidad.rt.com/mas/blogs/salbuchi/blog_38921.html

24 DE ABRIL DE 1915: GENOCIDIO ISLÁMICO TURCO CONTRA LOS ARMENIOS

24 DE ABRIL DE 1915 NOSOTROS NUNCA OLVIDAREMOS 97 AÑOS DE INJUSTICIA Y DE IMPUNIDAD DEBEMOS HONRAR Y SER DIGNOS DEL APELLIDO LEGADO POR NUESTROS FAMILIARES MUERTOS POR RAZÓN DE LA FE EN JESUCRISTO http://diariopregon.blogspot.com.ar/2012/04/24-de-abril-de-1915-genocidio-islamico.html
"Se trató de una "guerra santa islámica" impulsada por musulmanes criptojudíos sionistas de una secta mesiánica llamada "Dönmeh" (se puede obtener información de la misma en inglés, en la Enciclopedia Judía - Jewish Enciclopedy: http://www.jewishencyclopedia.com/articles/5278-donmeh ). Estos musulmanes criptojudíos mesiánicos sionistas, que seguían a un "mesías" propio (que no es Jesucristo), conformaron un grupo político llamado "los Jóvenes Turcos" que llegaron al poder y acabaron proponiendo el "panturquismo" por el cual Turquía debía erradicar a todo elemento no islámico, principalmente los armenios, que tras cada genocidio volvían a resurgir para ocupar nuevamente puestos sociales y económicos de relevancia a los 75 años, a pesar de las desventajosas condiciones impuestas por el régimen islámico a los no islámicos. También cayeron en el Genocidio asirios, todos en general cristianos de diversos ritos, tanto católicos como de la Iglesia Apostólica Armenia y Ortodoxos. Hubo un genocidio previo de unas 300.000 almas, a fines del S. XIX, que fue además un ensaayo. El Imperio Otomano, con los Jóvenes Turcos en el poder, convocó al servicio militar a los armenios (y cristianos en general) entre los 15 y los 35 años, para someterlos a trabajos forzados o a la muerte, de modo que tras ser convocados, las familias comprobaban que perdían contacto con sus hijos y ya no regresaban porque habían muerto asesinados. De ese modo, los varones que podían defender las familias en caso de agresión, como mayor problema de resistencia, ya no estaban. Al correr la información, muchos trataron de escapar a la convocatoria del Servicio Militar, algunos escondiéndose y otros yendo a vivir a otro lado (con lo cual salvarían la vida de toda la familia al emigrar a otra zona). Quedaban entonces en Turquía niños, mujeres y personas mayores de 35 años, que fueron objeto de una segunda fase del Genocidio. El 24 de abril de 1915, el gobierno turco emite un comunicado por el cual todos los armenios debían retirarse de Turquía, abandonando sus propiedades, y el Ejército fue el encargado en un plan científico y sistemático de ingresar por ciudades cabeceras y ciudades aledañas, y luego en los campos, de ir casa por casa a verificar que no quedaran armenios (de la Iglesia Apostólica Armenia o de la Católica, e incluso protestantes que en aquél entonces eran una ínfima minoría, llo cual fue extendido en general a todo no islámico). Los hechos acabaron en que ingresaban vivienda por vivienda a preguntar a cada habitante si se islamizaba, y en caso contrario debían retirarse en la "caravana de la muerte" con destino a Aleppo a través del desierto. Muchas veces, los que se negaban a islamizarse eran asesinados de las más crueles formas, las mujeres que les gustaban a los genocidas iban con destino a algún harén, los niños a veces eran secuestrados y enviados a instituciones islámicas para su formación no cristiana (los cuales sobrevivían de ese modo, pero mediante conversiones forzadas), mientras que los más crueles tormentos eran realizados a quienes osaban enfrantar la imposición islamizadora. Decapitados, ahorcados, aplastados, fusilados, muertos de miles de formas, las más crueles, y sus cuerpos amontonados exhibidos en las calles como si fuesen "basura". La muerte se había apoderado del Imperio Otomano. Los ciudadanos que acababan en la caravana de la muerte debían dejar sus viviendas, e incluso sus riquezas. Algunos podían llevar algunas joyas, o bienes de valor fácil de transportar, y luego pretendían cambiarlas por agua o algún alimento, y tras entregar esos bienes de valor, eran estafados y aque quien los recibía no les entregaba el bien ofrecido en cambio (agua o alimentos). En la caravana del desierto sucedían también vejaciones a las mujeres, muchas eran despojadas de sus ropas y obligadas a caminar en esas condiciones por el desierto. Charcos de agua mezclados con orín de camellos, acababan siendo bebidos por las víctimas de la "caravana de la muerte" porque no había otra cosa para beber con tanta sed. Sin bienes, sin alimentos, los ancianos y los niños que no resistían quedaban muertos en el trayecto, y una peste de tifus cundió por dodas partes infectando a los viajantes. El camino en esa "caravana" estaba marcado por los cadáveres. Turquía de ese modo acabó prácticamente con la presencia cristiana en su territorio, y estaba concentrando prácticamente a las mujeres y niños que sobrevivían en la caravana en Aleppo, no para su protección, sino que en esa ciudad se produciría el exterminio final. Hubo una resistencia armenia a su vez, pero no alcanzó para detener la horda asesina contra los cristianos armenios. Esa fase final no llegó a concretarse, porque Rusia con sus cosacos que apoyaba a los armenios bajo el Zar, en 1917 pasó a ser comunista, y los cosacos pasaron a ser soviéticos, y la sección de la Armenia Histórica que había proclamado su independencia pasó a ser una nación satélite de la URSS, y porque además acabó en 1919 la I Guerra Mundial y Turquía, que era parte del Eje, perdió. En ese contexto, asume Mustafá Kemal Ataturk, otro miembro de los Jóvenes Turcos islámico criptojudío mesiánico de los Dönmeh, que buscó tapar todo el Genocidio mediante el cambio del idioma turco pasando de caracteres arábes a caracteres cirílicos europeos, para que en el futuro nadie pudiera entender los textos que hicieran referencia a la historia reciente de Turquía, e iniciando el verdadero y único NEGACIONISMO absoluto de un Genocidio que continúa al presente. A Ataturk se lo llama "el padre de la Turquía moderna", ya que europeizó al Imperio Otomano desintegrado tras la derrota de la I Guerra Mundial, en que los hombres dejaron de vestir túnicas para empezar a vestir al estilo europeo, por ejemplo, para obtener una identidad en su concepto más "civilizada" que permitiera tapar las horrendas masacres. Se estiman en un millón y medio los muertos, a lo cual deben sumarse como víctimas los sobrevivientas, así como las secuelas sobre las generaciones futuras al presente. Tal cifra estimativa no es exacta, claro está, pero los censos que refieren la situación demográfica de Turquía son elocuentes. En el mundo, a la fecha, este Genocidio es prácticamente desconocido por la mayoría de las personas ¿por qué será? ¿Acaso los cristianos no somos "seres humanos"?" Emilio Nazar Kasbo

miércoles, 11 de abril de 2012

REFLEXIONES A 30 AÑOS DE LA GESTA DEL ATLÁNTICO SUR


El 30° aniversario de la gloriosa gesta malvinera se prestó, con las excepciones del caso, para que algunos hicieran politiquería barata y otros persistieran en su afán desmalvinizador. En primer lugar, resulta muy contradictorio y poco creíble que un gobierno que terminó de liquidar el aparato de defensa y que instaló en esta área y en la de la seguridad a personajes identificados con la ideología de los “derechos humanos” –y por lo tanto subordinados a poderes supranacionales–, pretenda erigirse en defensor de la soberanía, encabezado por una presidente que no perdió oportunidad de bastardear la gesta del 2 de abril de 1982, haciendo alarde de haber dado la espalda a la inmensa mayoría del pueblo argentino al no concurrir a la plaza del 2 de abril –cuando los argentinos se unieron en forma espontánea, sin subsidios de por medio, para celebrar la recuperación de las Islas–, pero sí a la del 14 de junio, no precisamente para estar con los que se oponían a la rendición, sino del lado de los que querían la paz a cualquier precio. De este mismo pacifismo hizo gala por estos días de “reivindicaciones territoriales”, apelando quizás a la bondad natural del hombre –y de los ingleses, nada menos–, o a la “justicia” imperante en el mundo, con organismos como la ONU, mientras fronteras adentro se encargó como nadie de fomentar la discordia y la descomposición de la sociedad, mediante la sanción de leyes aberrantes y el acomodamiento de jueces garantistas. Para colmo, esta mujer ¿peronista? nos hizo saber que el liberal y gorila general Rattenbach fue un soldado del ejército sanmartiniano; aunque después pretendió excusarse, diciendo que su padre también había sido antiperonista, pero como el mencionado general, nunca desapareció a nadie. Parece que esto último es todo lo necesario para ser alguien honrado.
Igual de lamentables fueron las palabras, por ejemplo, del Ministro de Cultura y Comunicación de Entre Ríos, Pedro Báez, que habló de “aventura bélica”, de “un gobierno al servicio de otros intereses que no eran los nacionales” –y el actual, al que usted está alineado, ni le cuento–, de “un general que tomaba demasiado”, y por supuesto, de que “volveremos a Malvinas por el camino más coherente, porque nos asisten el derecho y la justicia”; debiéndose entender con esto último, y en sintonía con los dichos de la presidente, la renuncia al empleo legítimo de la fuerza, y la confianza ciega depositada en las gestiones ante los organismos internacionales y las potencias imperiales. Que carcajada largarían los ingleses, de escuchar imbecilidades como las que dijo este hombre.
Entre los ex-combatientes también está instalada la división. Así, mientras por un lado la presidente anunciaba la presencia de algunos de éstos en la casa de gobierno, al anunciar la desclasificación del ya conocido y antiargentino Informe Rattenbach, otro grupo, en las afueras, zamarreaba al cipayo Díaz Bancalari. Entre los primeros seguramente se contaban los del CECIM de La Plata, quienes en su momento solicitaron nada menos que el retiro de un cuadro del capitán Giachino del Concejo Deliberante de Mar del Plata. Es evidente que en ellos ya no anida el espíritu malvinero; se han vendido por las migajas que les tira un gobierno tan desmalvinizador como todos los que se sucedieron desde 1982 a la fecha. Recordemos que en el desfile del llamado “bicentenario” no estuvieron los veteranos de guerra –solo un pequeño grupo de ellos que se metió repentinamente, ante el asombro de dos de los grandes responsables de la inseguridad y la indefensión en la Argentina, como Nilda Garré y Aníbal Fernández–, pero sí otras expresiones nauseabundas que ni vale la pena recordar.
En cuanto al tratamiento por parte de los medios, no cabía esperar, en general, nada sensato. Tal el caso, por ejemplo, de esos dos verdaderos canallas llamados Víctor Hugo Morales y Eduardo Aliverti. El siempre muy bien agazapado francotirador uruguayo se encargó, en su programa por uno de los canales de aire, de denostar la gloriosa gesta con dos ex –en todo el sentido de la palabra– combatientes como invitados, quienes no hicieron más que hablar sobre el frío y el hambre sufridos, más la discriminación por su condición de judíos; todo matizado con pasajes de la no menos canallesca película Iluminados por el fuego. Que otra cosa iba a hacer este personaje un tanto desmemoriado –más allá de su adhesión incondicional a la llamada semana de la memoria–, a quien parece se le olvida que en el año 1978 fueron los militares –ante una prohibición de la Asociación Uruguaya de Fútbol– los que le restituyeron su libertad de trabajo. En 1981 recaló en nuestro país, pero no precisamente como exiliado político, sino para satisfacer mejor su insaciable afán de lucro. En cuanto al segundo, justificador de los crímenes del Che Guevara con el argumento de que una revolución sin la eliminación física de opositores a gran escala no es tal, dijo por ahí que la victoria argentina en 1982, de haberse dado, hubiese sido el triunfo del fascismo, por lo tanto menos mal que se perdió. Un cipayo miserable este individuo, que ahora cacarea de lo lindo, pero bien que en su momento se calló la boca, limitándose, como él mismo dijera, a jugar con los “silencios”, el “doble sentido” y otras bobadas. Cuanto “compromiso” en este sujeto, que además parece entender por fascismo todo lo que no huela a zurdo. En esta misma línea estuvieron, por mencionar algunos, los programas producidos por otro personaje especialista en volteretas, el hoy ultra-oficialista Diego Gvirtz, con su impresentable plantel de conductores y panelistas, verdadero amasijo de panqueques y veletas.
Que decir de los “intelectuales”, como Marcos Aguinis, quien a su característico odio a la fe católica le suma su patológico análisis del 2 de abril, “un día trágico que no se debe celebrar”, según sus palabras, y su no menos enfermiza conclusión de que el nacionalismo es la enfermedad de la patria; o los del zurdaje opositor nucleados en ese asqueroso rejunte llamado Grupo de los 17 –Lanata, Walger, Eliaschev, Sabsay, Sarlo, Iglesias y Sebreli, entre otros–, para quienes tendrían derecho a la autodeterminación los Kelpers, individuos trasplantados por los usurpadores ingleses.
En síntesis, el imperialismo tiene a sus mejores aliados en todas estas expresiones. Aunque sientan repugnancia por la heroica empresa de recuperación de las Islas –sellada con la sangre del ilustre capitán Pedro Giachino–, sepan que el Operativo Rosario no fue producto de locura ni de borrachera, ni del propósito de un gobierno por perpetuarse en el poder, sino verdadero y concreto acto de soberanía –para lo cual no importa el origen del gobierno circunstancial, ¿o acaso en las gloriosas epopeyas de la Reconquista y Defensa de Buenos Aires y del combate de la Vuelta de Obligado, teníamos gobiernos elegidos por la “voluntad popular”?–; hazaña que, al menos por ahora, ni en sueños es posible repetir, debido a la incapacidad intrínseca de la partidocracia para emprender acciones de este tipo. El ejercito sanmartiniano no lo constituyen personajes de cuño liberal-masónico, como Rattenbach, Lanusse, Balza o el que se subió a un banquito para descolgar cuadros, por citar algunos, sino los Giachino y Cisnero, Büsser y Seineldín, Estévez y Silva, Robacio y Poltronieri, Verdes y Fernández Cutiellos, Larrabure e Ibarzábal, Hermindo Luna y los hermanos Tadía, y todos los que pelearon por Dios y por la Patria en las ciudades y en los montes contra la subversión apátrida, y en la turba malvinera contra el gringo pirata y hereje.
¡Honor y gloria a los combatientes de las guerras justas contra el marxismo y el imperialismo anglosajón! ¡Malvinas volveremos! ¡Malvinas venceremos! ¡Viva la Patria!

Lorenzo Guidobono